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Detectives INFOVEST le ofrece una amplia variedad de servicios de investigación en el ámbito laboral y empresarial que abarcan todas las actividades de su empresa susceptibles de ser objeto de cualquier tipo de fraude interno o externo causado por empleados, clientes o proveedores. Si tiene la sospecha de que se está produciendo una situación irregular que afecta a la productividad o la seguridad de su empresa, no dude en ponerlo en nuestras manos. Estamos aquí para ayudarle.


  • Fraude y control de bajas laborales:

    • - Bajas fingidas.

    • - Bajas prolongadas.

    • - Bajas sucesivas.

  • Informes comerciales:

    • - De empresas y autónomos.

    • - Previo fusiones y adquisiciones.

    • - Clientes y proveedores.

  • Informes prelaborales:

    • - Selección de personal.

    • - Verificación de currículos.

    • - Investigación de antecedentes laborales.

  • Absentismo laboral, control de actividad y rendimiento:

    • - Rendimiento de directivos, representantes, comerciales, distribuidores...

    • - Control de rutas.

    • - Red de ventas.

    • - Abandono del puesto de trabajo.

    • - Verificación de actividades y horarios en liberados sindicales.

  • Despido disciplinario.

  • Duplicidad de actividad laboral.

  • Transgresión de cláusula de no concurrencia.

  • Acoso laboral, mobbing.

  • Incumplimiento de normas internas, medidas de seguridad

  • Prevención del fraude interno:

    • - Fugas de información.

    • - Hurtos.

    • - Desvío de clientes.

    • - Control de delegaciones y franquicias.

  • Pericia forense informática.

  • Contraespionaje.

  • Administración desleal.

  • Servicio de cliente simulado (mistery shopping).

  • Servicio de trabajador infiltrado.


Actualmente, de entre los servicios más conocidos y demandados a los detectives privados, tanto en Madrid como en el resto de España, destaca la investigación de bajas laborales, y tanto es así que ha posibilitado que las investigaciones laborales disfruten de categoría propia y diferenciada de las investigaciones de empresa, donde originariamente y no hace tanto tiempo estaba categorizada.

Cuando hablamos de investigaciones de bajas laborales estamos haciendo referencia a la modalidad más frecuente de fraude laboral, y por lo general, los detectives privados solemos encontrarnos con un trabajador por cuenta ajena que simula una patología inexistente, o una secuela que igualmente simula o cuyo alcance exagera, con la intención firme de ser declarado, en cualesquiera de los casos, incapaz laboral temporal, y disponer así de un indeterminado período de tiempo cuyo aprovechamiento, en la mayoría de los casos, suele canalizarlo el empleado defraudador para la realización de asuntos propios o para el desempeño de otra actividad laboral remunerada similar o no a la de la empresa contratadora que soporta el fraude cometido, o incluso para la realización de actividades lúdicas. No hace falta aclarar que durante el período de vigencia de la baja laboral, el trabajador continúa amparado en todo momento por los beneficios del contrato laboral que en su momento firmó con la empresa empleadora, y lógicamente percibe buena parte de su nómina mensual.

Este tipo de investigaciones son abordadas por los detectives privados mediante seguimiento físico del trabajador en situación de baja, y mediante esta operativa lo que se pretende es, por un lado, evidenciar cuál es su verdadero estado de salud aparente, y por otro, qué actividades realiza durante su período de baja laboral, que será posible desacreditar si se detectan situaciones tales como que el trabajador realiza actividades que impiden o retrasan su recuperación (por ejemplo, consumir bebidas alcohólicas padeciendo depresión), actividades incompatibles con la dolencia que declara padecer (coger y trasladar peso con un brazo lesionado), actividad laboral similar a la de la empresa contratante y para la que está supuestamente impedido por la baja alegada… ya que en todos los casos se demostraría que se trata realmente de una baja fingida o simulada.

Pero además se requiere demostrar habitualidad y continuidad en la acción detectada que desacredita la realidad de la baja y evidencia la simulación. Recuerdo que la primera investigación que como detective privado ratifiqué ante un Tribunal, en Madrid, aporté un informe en el que dos días antes de la vista por despido había grabado videográficamente a la trabajadora, de cuarenta y dos años de edad y en situación de baja por lumbalgia, participando en la mudanza de un familiar y cargando por sí misma pesados enseres tales como una lámpara de pie de madera maciza y estilo castellano, muy pesada incluso para cualquier persona sana y de normal condición física, mientras que el resto de los días de seguimiento efectuados, un total de cuatro, aunque apenas refería actividad, sí se producían salidas para realizar pequeñas compras y otras actividades domésticas pero en aparente situación de normalidad en cuanto a su estado de salud, y aunque incluso la trabajadora exageró hasta no poder más su simulación presentándose en el Tribunal con unas muletas, del todo innecesarias en una baja por lumbalgia, el Juez sentenció improcedencia en el despido basándose, entre otros aspectos, en que de mi informe de investigador privado no se desprendía una solución de continuidad en cuanto a la realización de esfuerzos o actividades que acreditaran la simulación de la patología, y que ante la falta de otras pruebas añadidas, aunque sospechaba de la misma, no le quedaba más remedio que desestimar la demanda de despido.